martes 28 de julio de 2009

Historia de un viaje, 2ª Parte (FINAL)

Y llegó el gran día. He de confesar que la peor parte del viaje fue la tarde anteior. Muchos nervios. Muchísimos. Mirando las plazas que quedaban, lo que habían cogido la gente conocida, los compañeros, etc. Fue creo el peor período de tiempo.
Te levantas, desayunas, vas en el metro y llegas a aquella puerta trasera, comienzas a ver gente conocida y comentas, con sonrisa nerviosa, el viaje, dónde te quedas, etc. Pero nada de la plaza que vas a escoger, un trauma psicológico que afecta a todos los que hacemos el MIR, y que no entiendo muy bien el porqué. Yo me pasé todo el tiempo diciendo que quería Pediatría. Lo decía públicamente a todo el que me encontraba. Yo creo que debía ser el más ingenuo, o algo así. Todo el mundo se callaba, prefería no comentarlo, o no lo tenían claro. ¡Vamos, por Dios! Sí lo sabes, lo que pasa es que traumatizas pensando que si lo vas diciendo, otro te va a quitar la plaza. Oía historias de gente que comentaba lo que quería y luego se la quitaba uno que estaba por encima de él. Que cada uno haga lo que quiera, pero eso me parece de lo más estúpido. Que vayas a elegir la profesión que vas a ejercer toda tu vida por joder a alguien... Si lo piensas en frío (y después de un par de años) está muy cogidito por los pelos. Es una situación que me extraña, pero oiga, gilipollas hay en todas partes y siempre te puedes cruzar en el camino de uno, pero no suele ser la norma. Si alguien te coge la plaza que tú querías, me gustaría pensar que ha sido por que esa persona quería esa plaza, y lo único que puedes hacer es resignarte y pensar en estudiar más la próxima vez.


Una perspectiva, de la pantalla y la mesa central, un tanto escondida

Hay otro aspecto que me llamó la atención de la elección de la plaza MIR. La gente ya no sale de la sombra de Papi y Mami. Salvo la gente con buen puesto que suele coger grandes hospitales (Madrid, Barcelona, Bilbao, etc), compites contra los que han estudiado medicina en tu facultad. Lo tenía claro. Más o menos tenía mis referencias y cuando supe la gente de mi clase que iba a coger conmigo sabía de entrada que ya tenía la plaza ganada (y eso que mi querida Miriam cogió antes que yo). Y se complió a raja tabla. Ella y yo fuimos los que escogimos Pediatría y sus áreas específicas en el Hospital Universitario de Canarias esa mañana (anteriormente escogieron Cristina y Fátima y después de nosotros se unió María al grupo). Aunque me imagino que cada uno tendrá su historia.


Aquí mi colega Iván en un primer plano. A su lado Daida. Uno ya es de Medicina Interna y ella forma parte del servicio de Digestivo. Ambos en el Hospital Universitario de Canarias.

Fue una gran mañana para mi. La verdad es que leer a Pérez Reverte mientras la gente escogía su plaza para comenzar a formarse como médico especilista, fue bastante agradable.
Cuando llega el momento no te lo crees. Te acercas a los dos que están frente a los ordenadores, creo recordar que les das el DNI o el papel que te dan, no recuerdo bien, y te preguntan: ¿Qué plaza quieres? Subidón de adrenalina. Se la dices como puedes, y acto seguido te ves recorriendo un pasillo blanco, dándote el material informativo sobre la especialidad que has escogido y saliendo por la puerta principal con el único objetivo de llamar a tu gente para contarles que ya eres un MIR más.

Y la perspectiva central de la cola "más larga del mundo"

La experiencia es muy bonita, sobre todo cuando eliges lo que siempre has querido, por lo que entraste en medicina, por lo que te partiste el culo estudiando y para lo que estás preparado sí o sí. Comienza tu nueva vida. Disfrútala.

miércoles 30 de abril de 2008

Historia de un Viaje, 1ª Parte.

Comenzamos con el resumen del viaje a Madrid, nuestra capital. En mi caso , al ir desde Canarias, tuve que tomar avión. La verdad es que hacía años que no cogía uno, y ya me había olvidado de cómo era eso de volar, sobre todo con una carrera en medio que hace bastantes estragos en ña memoria.
Y sí, fui con mi madre. Ella me puso en este planeta, y qué menos que llevarla conmigo para compartir, una vez más, mi destino en este lugar que nos ha tocado vivir. Muy divertido pasé el primer y segundo día de viaje, hasta la tarde de ese segundo día.
Por la mañana, el día después de llegar, quedé con Josemi, R1 de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario de la Candelaria, que esos días se encontraba haciendo un curso en el 12 de Octubre de Física Nuclear, o algo así. Y aprovechamos para ver un poco el centro de Madrid y ver la "Zona Cero". Esta es la fachada:


Y este es el aspecto que toma en esos días tan señalados, para nosotros, por lo menos:


Gente que sale, familiares esperando, gente que pasa y se pregunta que tanto chico esperando por fuera del Ministerio de Sanidad con una pancarta de ponte condón "entre nosotros", etc, etc. El ministerio está prácticamente al lado de Atocha, subiendo el Paseo del Prado, a mano izquierda. No tiene pérdida, la verdad. Pues pasando el ministerio, subiendo, a mano izquierda, hay una bocacalle que es la entrada por la que accedemos al ministerio. Pero eso lo veremos más adelante.
Para lo familiares y amigos, les recomiendo el Aula Maluquer. Se encuentra subiendo hacia la Puerta de Alcalá, a la izquierda, entrado por la Calle Alfonso XI:


Y esta es su entrada:


Es cómoda. Muchos nervios y algún que otro aplauso. Eso sí, no se les ocurra ir de masocas a seguir las elecciones en directo. ¡Con lo que hay que ver por ahí!
El resto del día transcurrió entre visitas, fotos y más fotos, y algún que otro chubasco leve. Y el resto de la narración, en la segunda parte de "Historia de un viaje".

miércoles 23 de abril de 2008

Agradecimientos

Bueno. Ante todo quisiera hacer una serie de agradecimientos, para aquellas personas que han estado a mi lado durante esta travesía, difícil, llena de obstáculos, incertidumbre y muchos, muchos nervios (aunque para los que me conocen, no fueran tan evidentes).
A mi familia, a mis padres y hermano, ya que ellos han sido uno de los brazos que me sujetaban mientras estudiaba tantas horas y que han sido mi aporte de alegría y buen humor en momentos difíciles, de ánimo cuando ya no había mucho, y esperanza mientras todavía la había.
A mi novia. El otro brazo que me sustentaba y que me aportaba todo lo que necesitaba en cada momento. Ella ha sido mi modelo a seguir de trabajo, honor y dedicación, mi fuerza cuando éstas decaían y mi principal objetivo cuando perdía el rumbo en los días en los que éste, a veces se desvanecía en la nada. Muchas gracias amor. Sin ti, mi vida sería, seguramente, muy diferente, y la que tengo ahora, te la debo a ti, a tu confianza en mi y a que esta vida en la que seguimos creciendo, la estamos haciendo los dos juntos, para y por nosotros.
A mis familiares, todos y cada uno de ellos. Aunque muchos ni me hayan visto en mucho tiempo, sé que están ahí, apoyándome y pensando en mi. Yo también pienso en ustedes.
A todos los profesores del Kinder, parbulario, colegio, instituto y Universidad. De ellos he aprendido lo que tengo, debo y puedo hacer; y lo que no tengo, no debo y no puedo hacer. De todos ellos he aprendido que en esta vida hay de todo, que muchos mitos caen y que los heroes no vuelan o tienen superpoderes, sino que muchos, simplemente, sobreviven.
Al colegio de médicos de Santa Cruz de Tenerife y su programa de preparación MIR. Aunque todo es mejorable, gracias a este programa he conseguido la plaza que quería, sin tener que irme muy lejos, o pagar excesivas cantidades de dinero en otros menesteres.
A mis compañeros y amigos Abelardo, Sergio, Toni, Josemi, Javi Pérez, Juani, Nayra, Ruth, Zucu, Javi Falcón, Isaac, Abián, Ricky, Abraham, Irene, María, Marta, Paco Trujillo y a todos aquellos que no he nombrado pero que saben quienes son y lo que significan para mi.
A los chicos de Dream Theater. Su música me ha llevado mucho más alto de lo que imaginaba.
Y a los que se han convertido, sin duda, en mis dos escritores favoritos, Isaac Asimov y Arturo Pérez-Reverte. Al primero por llevarme a mundos, robots, galaxias e imperios que nunca veré; y al segundo por hacerme regresar a este mundo, con nuestra gente, nuestros problemas y a hacerme ver la forma tan característica de sobrevivir que tenemos los seres humanos.

Gracias a todos. Ahora empieza una nueva etapa en mi vida, una más de una más.

viernes 18 de abril de 2008

Y al fin llegó el día...

Y esto fue lo que pasó:


En la próxima entrada contaré la historia, los lugares a donde ir, la espera. Esto hay que contarlo.

¿Que dónde saqué el MIR?

Aquí:
No está nada mal, ¿eh?